Las cantantes del grupo ruso Pussy Riots son detenidas mientras que esperan su pleito.

El 21 de febrero, en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú, cantaron «Santa madre de dios, echa a Putin». Su canción denunciaba, en particular, los lazos presumidos entre el patriarca ortodoxo Kirill y el FSB (ex KGB).

Fueron arrestadas y perseguidas por «incentivo al odio religioso», en una acción conjunta del poder de Putin y de la Iglesia Ortodoxa.

Serán juzgadas en abril.

Una petición que emana de lideres de la Iglesia Ortodoxa pide que estén severamente sancionadas. “La gran mayoría de los creyentes ortodoxos condenan estos actos, declaro a la AFP el padre Vsevolod Tchapline, encargado de las relaciones entre la Iglesia y el Patriarcado de Moscú.

“Estas señoritas están poseídas pero saben muy bien lo que hacen, martilló el padre Dimitri Smirnov, encargado de las relaciones entre la Iglesia y las fuerzas de policía, función que habla por si misma.

¡La cara del clericalismo, es la represión!

Partidarios de la libertad de expresión como de cualquiera otra libertad, la AILP (Asociación Internacional del Libre Pensamiento) exige el paro de las acciones judiciales contra los miembros de Pussy Riots y su liberación inmediata.

  • Christian Eyschen (France)
  • David Rand (Canada)
  • Albert Riba (Espagne)
  • David Silverman (USA),
  • Antonio Vergara (Chile),
  • Keith Porteous Wood (United Kingdom)
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