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Discurso de apertura por Christian Eyschen

Miércoles 4 de octubre de 2017

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Discurso de apertura del 7° Congreso de la AILP por Christian Eyschen

Queridos amigos,
Queridos camaradas,

Me incumbe el temible privilegio de abrir este 7° Congreso de la Asociación Internacional de los Libres Pensadores. Primero que todo, quiero agradecer a todos vuestra presencia, vosotros quienes vinieron desde tan lejos, de todos los continentes, para participar a este gran momento de fraternidad libre pensadora.

Bienvenidos a Paris, a la Cuidad Luz, a la Ciudad de las Luces. Esta luz, claro está que es la de la Torre Eiffel que encontrarán en miniatura dentro de su maletín de congresista. Así, llevarán consigo a la casa, un pedacito de Paris. Este monumento edificado para el tiempo que durase la Exposición universal de 1889 sigue en pie 128 años más tarde y se ha convertido en el símbolo de Paris y más allá, de Francia.

Construída por las manos de los obreros, es un símbolo laico del genio humano. Acoge tantos visitantes como la Catedral Nuestra Señora de Paris, edificada, en otra época, con el sudor y el talento de cohortes de obreros.

Bernard de Castera, en su tratado sobre las cofradías de artesanos decía: « lo que nos queda de las civilizaciones desaparecidas, es lo que hicieron: lo que los pueblos edificaron, las estatuas que los talladores de piedra esculpieron, las cerámicas que las manos plasmaron. En una palabra, lo que nos queda es el trabajo de los obreros; y al verlo, adivinamos los pensamientos invisibles de estos pueblos. A través de las obras visibles nos ha legado la actividad de sus manos ».

« lo que nos queda también son las herramientas a partir de los cuales podemos volver a trazar la actividad y el modo de vivir de los hombres, en una palabra, su cultura. En efecto, la cultura de los hombres, ante todo, es la de su actividad obrera- por otra parte inseparable de la actividad sagrada que se desarolla en torno a las etapas claves de la vida humana: nacimiento, pubertad, matrimonio, y claro está, la muerte. Desde las orígenes la actividad obrera no se puede separar de lo sagrado. » La cultura obrera sería una cultura sagrada…

La Carta de los Compañeros del Deber indica en materia de iniciación les etapas siguientes: « Mediante la consciencia del oficio, el ideal de la cofradía de artesanos conlleva a la consciencia del hombre y a través de la consciencia del hombre, a la de la Ciudad. A partir de la obra maestra uno alcanza la noción de élite, y a partir de la noción de élite la de orden cívico. »

Paris es también la ciudad de las Luces. Basta callejear para verlo. A la margen de este congreso tendremos dos paseos educativos: uno en los pasos de Thomás Payne, gracias al talento de nuesta amiga Margaret Downey venida de los Estados Unidos para esta ocasión, y otro por el Montmartre laico, en compañía de nuestro camarada Jean-Marc Schiappa, Presidente del Instituto de Investigación del Libre Pensamiento. Basta pasear por París para descubrir las estatuas de Diderot, Voltaire, Thomas Jefferson, Condorcet, Benjamin Franklin, entre otras. Seguirán los pasos de Helvetius, Etienne Dolet, Michel Servet, Maximilien Robespierre.

París siempre ha sido una ciudad de rebeldía y de progreso, desde el medioevo, hasta la Revolución francesa y la Comuna de París. En esta ciudad se votaron las grandes leyes de la República, nuestras queridas leyes laicas que instituyeron la Escuela Pública y la Separación de las Iglesias y del Estado.

París es también la ciudad de la unión del movimiento democrático con el movimiento obrero, que arrancó, una tras una, las conquistas sociales, a la hora en que los actores de la finanza y de la explotación quieren hacer girar a la inversa la rueda de la historia. Por la calle parisina sigue y seguirá resonando la cólera del pueblo de París. 4

Por lo tanto, París se honra de acoger el 7° Congreso de la AILP. Mucho camino se ha recorrido desde la fundación en Oslo, el 10 de agosto 2011, de la Asociación Internacional del Libre Pensamiento. Oslo, Mar del Plata, Concepción, Montevideo, Londres, Quito, y ahora París.

La Asociación Internacional de los Libres Pensadores se ha convertido en una verdadera Internacional del Libre Pensamiento, se apoya en el legado de sus mayores y el de las Internacionales anteriores.

Nuestra Asociación Internacional del Libre Pensamiento se enmarca en la continuidad de todas las Internacionales del Libre Pensamiento que se reunieron desde 1880. El Libre Pensamiento, al igual que la laicidad, tiene una estructura nacional y un contenido internacional. Vive en la consciencia de los hombres y de las mujeres deseosas de asumir su propio destino sin someterse a cualquier voluntad divina, la máscara de la opresión.

A través de la Historia, a causa de sus vuelcos, varias Internacionales del Libre Pensamiento se sucedieron y algunas veces se hicieron competencia. El camino de la liberación de la consciencia humana nunca ha sido un camino bordado de flores.

Pues, la Historia encamina a tomar posición frente a los acontecimientos y a las tareas consiguientes como si se tratase un gran libro abierto ante los ojos de la Humanidad. A ella le incumbe, a ella sola, llenar las páginas de su destino: la emancipación de la la Humanidad será la obra de esta misma Humanidad. No puede haber ni salvador supremo, ni Dios, ni tribuno.

Frente a eventos de alcance mayor, los Libres Pensadores de varios paises pudieron dar respuestas distintas, no obstante siempre fueron enfocadas hacia la plena y entera libertad de consciencia por conquistar o preservar.

La historia del Libre Pensamiento internacional, se parece a la vida de cada quien: està hecha de encuentros y separaciones, dado que, afortunadamente todos no pensamos lo mismo. Con todo, existe una plataforma común y recurrente en el tiempo: la voluntad de ver el planeta liberado del clericalismo, de la religión, de la opresion. Tal es la brújula que orienta la acción de los Libres Pensadores, la conquista de la libertad que guía los pueblos en el camino de su emancipación.

De todos estos sucesos se puede sacar una lección: la división y la separación ocurren siempre y cuando se introducen elementos exteriores en el seno del Libre Pensamiento con el fin de provocar escisiones por razones originadas en elementos ajenos a la filosofía de la asociación.

Cada vez que nos apartamos de los principios generales del Libre Pensamiento, institución « social, democrática y laica » como lo proclamó el Congreso internacional de Roma en 1904 -preludio a la votación de la Ley de Separación de las Iglesias y del Estado de 1905, en Francia- si no nos colocamos a igual distancia de todas la religiones, de todas las opresiones, se cuela el germen de la discordia.

El Libre Pensamiento considera que todas las religiones, fuese el judaísmo, el cristianismo o el Islam, originan la guerra, la reacción, la barbarie, el retroceso de la civilización. Por eso el Libre Pensamiento no particulariza su oposición a la intolerancia y al dogmatismo.

Basta observar la dramática actualidad de los atentados y asesinatos en todos los continentes: la religión mata, las religiones matan y nosotros las consideramos como el peor obstáculo a la emancipación de la humanidad.

En el curso de este congraso debatiremos de los progresos de las tres campañas de la AILP en curso, los crímenes de la Iglesia, la financiación pública de las religiones y el combate por la Separación de las Iglesias y de los Estados. Estudiaremos también la acción para la igualdad de los derechos entre mujeres y hombres, el derecho a morir dignamente, y la defensa de la ciencia.

En el momento en que la Turquía musulmana, la Polonia católica, sin olvidar los estados protestantes de Estados Unidos, van considerar como proscritos los tenientes de la enseñanza de Darwin, es imprescindible que los Libres Pensadores se unan y no cedan a la división nutrida por querellas subalternas. Ésta es nuestra responsabilidad frente a la consciencia humana. 5

Tales son las razones por las cuales la AILP puede felicitarse de la promulgación de la Declaración internacional emanada de asociaciones de paises beligerentes de la Primera Guerra Mundial a favor de la rehabilitación de de los fusilados por el ejemplo. Numerosas organizaciones de Libres pensadores firmaron esta declaración que honra la consciencia humana, esta consciencia que nunca se doblegará bajo el yugo de la barbarie y el horror de la guerra.

A ese respecto, notemos que nuestro llamamiento internacional por la no financiación pública de las religiones, lanzado en Montevideo ha recogido las firmas de de un centenar de asociaciones radicadas en todos los continentes demostrando así que la voluntad de separar las religiones y los Estados es una aspiración universal.

A modo de conclusión, quiero agradecer todos los integrantes para el trabajo que proporcionaron durante los tres días intensivos de este congreso. Agradezco profundamente también, todos los re presentantes de las diversas sensibilidades del mundo laico: libres pensadores, humanistas, ateos, escépticos, racionalistas y a- dogmáticos, aquí presentes; van a tomar la palabra.

Sin duda alguna, en París, algo va a nacer, algo que va a vivir mucho tiempo.

Declaro abiertas las labores del 7° Congreso de la Asociación Internacional del Libre Pensamiento.

A todos les deseo una labor fecunda.

Christian Eyschen, Portavoz de la AILP.

Este artículo también está disponible en formato PDF.

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